El proyecto reunió durante ocho días en el campamento El Piélago, Toledo, a jóvenes de distintas realidades con el fin de que desarrollasen capacidades que se consideran necesarias para su desarrollo pleno y que, sin embargo, todos ellos notan carencias, ya que en la educación que han recibido no han tenido formación al respecto: inteligencia emocional, creatividad y pensamiento reflexivo. En ese sentido los objetivos propuestos para el proyecto fueron: 1. Fortalecer sus capacidades afectivas en todos los ámbitos de la personalidad y en sus relaciones con los demás, así como rechazar la violencia, los prejuicios de cualquier tipo y los comportamientos sexistas. 2. Potenciar y reforzar el pensamiento reflexivo y la creatividad como base para hacer frente a situaciones de la vida cotidiana favoreciendo su proactividad, resiliencia y mejorando su gestión y resolución de conflictos. 3. Promover el intercambio y el diálogo intercultural entre los jóvenes, potenciando el conocimiento y el respeto de todas las culturas, para poder comprender mejor las diferentes realidades y motivaciones, con comprensión, paz y amor como base.