La prioridad de este proyecto fue concienciar a los jóvenes sobre el abuso de poder y enseñarles formas integrales de detectarlo y abordarlo en su cotidianidad. Por eso, se creó un espacio que ayude a los participantes a tener una visión nueva del tema, donde puedan interactuar, reflexionar y estudiar formas y enfoques nuevos del problema, con frescura. Los principales objetivos del proyecto fueron: 1.Comprender el fenómeno del abuso de poder y cómo afecta a los jóvenes. Analizar y compartir herramientas de gestión de conflictos. Todos estamos moldeados por relaciones de poder. Dado que nos rodea, es crucial identificar los primeros signos de abuso o mal uso del poder y saber cómo reaccionar ante uno. 2.Intercambio de experiencias. Crear un espacio para los jóvenes, para qué compartiesen sus experiencias profundamente, sobre el proyecto, para que pudieran aprendan mutuamente y adquieran una nueva perspectiva sobre las formas de detectar y abordar las diferentes formas de abuso de poder. 3.Creación de un espacio común de intercambio intercultural, para contribuir a mejorar la conciencia y ciudadanía europeas. Durante este intercambio, los participantes aprendieron sobre otras culturas y países europeos, creando relaciones y posibles colaboraciones, con otros jóvenes de otros países. Este diálogo intercultural promueve una sociedad más inclusiva, tolerante y de mente abierta, fomentando el empoderamiento y la participación activa de los jóvenes. La idea fue crear un espacio de trabajo común para las entidades participantes.