Tras el periodo de restricciones sociales debido al COVID se ha generado un distanciamiento social que ha afectado especialmente a los jóvenes, generando un aislamiento social que aumenta el miedo, la soledad, la angustia psicológica y la apatía. El aislamiento social es un factor importante en la alienación, el individualismo y la pérdida del sentido de comunidad. Afecta negativamente el aprendizaje y el crecimiento y evita que dichos jóvenes, socialicen de manera efectiva. El distanciamiento social también trajo una reducción en la participación de los jóvenes. Muchos jóvenes desean ser más activos y creen que la participación puede tener un impacto positivo en su desarrollo personal. Sin embargo se encuentran que las oportunidades son menores que antes estando limitadas a una realidad on line. Es muy fácil admitir que la participación de los jóvenes es importante, pero es mucho más difícil organizarla de una manera efectiva y significativa. Además, la pandemia transformó el panorama del empleo y tendrá efectos duraderos en las oportunidades del mercado laboral para los jóvenes. Mejorar sus competencias clave, como la comunicación, la colaboración, la creatividad, las habilidades digitales y la producción de contenidos audiovisuales, es una necesidad primordial para que los jóvenes se puedan adaptar de manera efectiva a los desafíos del mundo laboral post-covid. Otro problema en España y Europa es la falta de información sobre proyectos europeos a nivel mainstream. Todavía se observa que los jóvenes descubren Erasmus + por casualidad a través de conocidos y amigos, mientras que el conocimiento sobre la amplia gama de oportunidades que ofrece Erasmus + aún no ha llegado a la mayoría de la población joven. Además, los proyectos de la CES no son muy conocidos asi que nos propusimos demostrar que Europa puede darles la oportunidad de llevar a cabo actividades de voluntariado a nivel local y en el extranjero. Nos centramos en pueblos pequeños con menos acceso a la información. Además de promover acciones de oportunidades europeas, nuestro objetivo fue difundir otros valores europeos importantes como la ciudadanía activa y el multiculturalismo. Tratamos de revitalizar la solidaridad con la diversidad después de los efectos de la pandemia. Así desarrollamos EUROLIBRARY, un proyecto de intercambio juvenil internacional con 4 países europeos. Durante el intercambio, jóvenes de 4 países y orígenes volvieron a estar juntos intercambiando ideas, promoviendo oportunidades europeas y luchando contra el distanciamiento social y los problemas de salud emocional asociados que trajo la pandemia. Los principales objetivos del proyecto fueron: - Desarrollar la comprensión de la diversidad entre los participantes y los jóvenes gallegos, estableciendo una plataforma para la conexión real entre personas de diferentes orígenes, fortaleciendo la solidaridad en el proceso. - Experimentar todo el procedimiento de organización de eventos para aumentar las actitudes y comportamientos socialmente proactivos de los jóvenes. - Desarrollar habilidades para escuchar, hablar en público y aprender sobre diferentes formas de contar una historia utilizando la metodología de la biblioteca humana. - Contrarrestar el impacto de Covid-19 en la juventud europea en términos de participación social y angustia psicológica (por ejemplo, sentimientos de incertidumbre e impotencia) - Promover las oportunidades de movilidad y solidaridad europeas en el ámbito rural gallego.