Buscábamos empoderar a jóvenes como agentes de cambio en sostenibilidad climática, uniendo aprendizaje significativo, activismo y cooperación europea. Partimos de una necesidad clara en nuestras comunidades y en la red de organizaciones socias: elevar la conciencia sobre el cambio climático y convertirla en capacidades reales para actuar, especialmente entre jóvenes con menos oportunidades. Con este espíritu, el proyecto se diseñó como un proceso completo que acompaña a cada participante desde la preparación hasta el seguimiento, reforzando su autoestima, su voz pública y su papel dentro de sus asociaciones. El objetivo central fue dotar al grupo de conocimientos y herramientas sobre cambio climático, sostenibilidad y ODS, incluyendo el funcionamiento de las políticas y los procesos de decisión europeos. A la vez, trabajamos competencias clave que multiplican el impacto a medio plazo, como la comunicación, el trabajo en equipo, el liderazgo, el pensamiento crítico, la iniciativa emprendedora verde y el uso del inglés como lengua de cooperación. Todo ello se articuló con metodologías de educación no formal, para que el aprendizaje naciera de la experiencia, la reflexión diaria y la creación colectiva. Desde esa base, impulsamos la cocreación de un resultado, la Green Mind Guide, una guía de contenidos e iniciativas con ideas aplicables en ámbitos rurales y urbanos. Este resultado se nutrió de acciones prácticas sobre el terreno como limpieza de zonas verdes, sensibilización pública y actividades forestales, de modo que cada propuesta naciera de la vivencia y pudiera replicarse en origen. También quisimos modelar hábitos sostenibles en la propia organización del intercambio. Aplicamos prácticas eco responsables, reciclaje y reducción de residuos, cálculo de huella ecológica y uso de aplicaciones ligadas a los ODS, para que la sostenibilidad estuviera presente en decisiones diarias y en la cultura del grupo.