A través de la implementación de este intercambio juvenil quisimos abordar el objetivo prioritario de la lucha contra el cambio climático, fomentando la concienciación medioambiental mediante actividades educativas basadas en la metodología de la educación no formal. El proyecto se inspiró en el libro "El bosque y yo", el cual explica cómo la naturaleza, y en particular el bosque, puede tener un impacto muy beneficioso en la salud humana. Para ello, adoptamos como hilo conductor una técnica japonesa denominada “Baños de Bosque” (shinrin-yoku), que consiste en realizar actividades en el bosque, sumergiéndose en él con los cinco sentidos, con el fin de conocerlo, vivirlo, amarlo y cuidarlo. En resumen, el objetivo general fue favorecer que los/as jóvenes adquirieran valores y actitudes que promovieran cambios positivos para el planeta. Con ello, buscamos generar una conciencia más profunda de la relación entre las personas y el entorno natural, así como del sentido, desde esta perspectiva, de la sostenibilidad de la vida humana. Para estructurar el calendario de actividades, consideramos esencial inculcar en la juventud los valores ecológicos que queremos ver reflejados en la sociedad, promoviendo una mayor concienciación ambiental y una comprensión más amplia de los beneficios que la naturaleza puede aportar a su calidad de vida. La educación de los/as jóvenes —especialmente la educación no formal, eje central de nuestra labor— se consolidó como una herramienta clave para transmitir los valores que aspiramos a ver en el mundo. Así, la educación para el desarrollo sostenible y la ciudadanía global se abordaron como pilares fundamentales para garantizar un futuro más justo y respetuoso con los derechos humanos y la diversidad cultural. En este sentido, propusimos a los/as jóvenes una inmersión total en la naturaleza, donde, a través de los cinco sentidos, pudieran experimentar una conexión directa con el entorno que les rodea. Paralelamente, los distintos talleres y dinámicas les permitieron trabajar activamente la idea de corresponsabilidad ecológica. Objetivos específicos alcanzados con el proyecto: Concienciar a los/as participantes sobre los beneficios que los espacios naturales, y en particular los bosques, aportan a la vida humana y al equilibrio del planeta. Fomentar el conocimiento de los bosques y su biodiversidad (vegetación, fauna, sonidos, olores, paisajes, sabores). Desarrollar en los/as jóvenes habilidades de observación en entornos forestales. Aprender técnicas básicas de cuidado y preservación del bosque. Promover prácticas ecológicas y actitudes responsables hacia la protección medioambiental. Estimular la creación de asociaciones juveniles en torno a la cultura del bosque. Incentivar la participación en actividades desarrolladas en entornos naturales. Reforzar la conciencia de los/as participantes como ciudadanos/as responsables del entorno y de las consecuencias de sus acciones. Promover hábitos de vida saludable, incluyendo la alimentación equilibrada, el ejercicio físico y una vida activa. Despertar en los/as jóvenes el amor por la biodiversidad.