Este proyecto tenía como objetivo aprovechar el Plan de Acción de la UE para el Emprendimiento, que estaba a punto de expirar en su momento, centrándose en formas innovadoras de impulsar a la comunidad juvenil a la acción empresarial y promover el emprendimiento como una opción profesional válida para los jóvenes y los grupos de jóvenes fuera del sistema de empleo y sistema educativo. Por tanto, se esperaba: - Conseguir un mayor conocimiento sobre el emprendimiento juvenil - Aportar recursos que puedan ser útiles para facilitar el procedimiento de emprendimiento juvenil (plantillas, formación, etc.) - Ofrecer sesiones de mentoría que pueden facilitar el inicio de empresas de emprendimiento social entre los/as jóvenes - Focalizarse en la parte de marketing, ofreciendo un recurso educativo abierto sobre la materia
En una Europa que se enfrentaba a la recesión económica posterior a la COVID-19 y al elevado desempleo resultante, nunca antes los esfuerzos de los jóvenes emprendedores habían sido tan cruciales, en términos de creación de empleo e impulso del cambio social. Pero esta es una Europa con altas tasas de fracaso de las empresas emergentes y un escaso interés en la actividad empresarial entre los jóvenes (en comparación con los EE. UU.), debido a las múltiples barreras socioeconómicas. Es una necesidad real empoderar a los jóvenes, dado que el desempleo en España se sitúa en el 16,1% pero el desempleo juvenil se acerca al 40%, duplicando las tasas medias de la Eurozona y la UE. Esto ocurre en otros países de la asociación como Portugal (desempleo juvenil del 23,5%, siendo la tasa de desempleo general del 6,9%), Irlanda (desempleo juvenil del 12,62%, siendo la tasa de desempleo general del 5,16%), Lituania (desempleo juvenil del 12,72%, siendo la tasa de desempleo general del 5,16%) e Italia (desempleo juvenil del 29,7%, siendo la tasa de desempleo general del 9,99%). Por tanto, se abordaba la necesidad general de ofrecer recursos a potenciales emprendedores juveniles, así como formación general en la materia.