El consorcio tuvo desde el inicio la visión de cambiar la imagen negativa de sí mismos que los jóvenes tienen debido a las redes sociales, y CONFIDENT serviría como el primer paso muy necesario en el proceso a largo plazo de trabajar hacia la mejora de la salud mental de los jóvenes. Basándonos en este contexto, el objetivo principal del proyecto CONFIDENT ha sido proporcionar un sistema que apoyara a los jóvenes a través del trabajo juvenil para cambiar su imagen de sí mismos. Con el fin de trabajar hacia el logro de este objetivo, el proyecto CONFIDENT ha seguido los siguientes objetivos: -Aumentar la conciencia sobre el impacto negativo de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes -Definir la correlación entre las redes sociales y la salud mental de los jóvenes -Formar a los educadores juveniles para combatir el impacto negativo de las redes sociales -Promover un enfoque más saludable para comunicarse en línea, y -Crear un espacio digital donde los jóvenes pudieran aprender sobre la influencia negativa de las redes sociales y compartir experiencias y conocimientos.
Según numerosos estudios, entre ellos el publicado por Population Europe en 2018, “El coste de estar conectados”, las redes sociales se han extendido de una forma muy rápida cambiando el paradigma de comunicación y relación entre la juventud, y generando nuevos roles y comportamientos. Esto ha provocado que sea necesario una educación en el ámbito digital que necesita de pruebas concretas sobre la correlación entre riesgo de mala salud mental de los jóvenes y uso de las redes sociales, cosa que sí existe en estudios de Reino Unido y Estados Unidos. Es por eso que el consorcio detectó que era necesario generar datos sobre esta correlación, así como usar estos datos para elaborar una metodología educativa y que sensibilice a jóvenes y profesionales de juventud sobre los riesgos y oportunidades de las redes sociales. Los jóvenes (14-25), como los más afectados por el problema, han sido los destinatarios finales de los resultados del proyecto. Más del 90% de los jóvenes utilizan diariamente las redes sociales, y también es el segmento de población más afectados por aparición de problemas de salud mental. Por eso, este proyecto ha abordado la comprensión del impacto negativo que las redes sociales.