Acaná fue un proyecto muy especial en el marco del programa Erasmus+ y fue el heredero de nuestros anteriores proyectos, Dikh e Na bister!, que trabajaron temas relacionados con la memoria, el Holocausto romaní durante la Segunda Guerra Mundial y la importancia de la conmemoración juvenil como pilar para una sociedad europea verdaderamente democrática. Realizamos el proyecto Acaná (que significa "ahora" en lengua romaní) con el objetivo de fomentar de manera responsable la autoorganización, el empoderamiento y la conciencia ciudadana de los jóvenes gitanos y no gitanos participantes. Lo logramos mediante el conocimiento de su propia historia y el refuerzo de los valores fundamentales de Europa, con el fin de aumentar su participación en las estructuras democráticas y mejorar las políticas de juventud que les eran fundamentales. Desde nuestra filosofía de trabajo, fue esencial crear un espacio común y participativo donde la conmemoración respetuosa, la educación no formal en el trabajo juvenil y diversas actividades culturales ofrecieran a los jóvenes la oportunidad de interpretarse a sí mismos como agentes positivos de cambio social en sus comunidades y ciudades. ¿Cuáles fueron los objetivos? - La creación de grupos que, tanto durante el intercambio como después, fomentaran la coexistencia pacífica, la interacción mutua y la reflexión sobre temáticas sociales, la historia y los valores europeos. Esto lo llevamos a cabo mediante la educación no formal como vehículo fundamental, junto con distintas actividades culturales que promovieron el reconocimiento histórico de la realidad gitana en Europa, particularmente durante la Segunda Guerra Mundial y en la posguerra. - La lucha contra el antigitanismo y sus consecuencias históricas y estructurales. En la comarca de Horta Sud, en Valencia, la exclusión social y la falta de participación juvenil fueron auténticos problemas, al igual que en los otros países participantes, donde los jóvenes, en su mayoría, provenían de barrios económicamente deprimidos y en riesgo de exclusión. Buscamos que la inclusión y el reconocimiento fueran temas principales en todo el proceso para todos los jóvenes, gitanos y no gitanos, garantizando siempre un equilibrio de género y diversidad étnica y cultural. - El fortalecimiento de una red de jóvenes romaníes y no romaníes en todo el territorio valenciano, en la que utilizamos la educación no formal y las metodologías creativas como vehículo para transmitir un mensaje inclusivo de ciudadanía activa. Este mensaje resaltó los valores europeos fundamentales, como la democracia, el reconocimiento, el respeto mutuo y la participación juvenil. - El empoderamiento y la autoorganización de los jóvenes gitanos y no gitanos. - El fomento del diálogo entre gitanos y no gitanos en todos los niveles, basado en el respeto y la tolerancia. Se hizo hincapié en la riqueza cultural de los distintos pueblos y comunidades que habitan en Valencia, promoviendo los aspectos culturales positivos dentro de las diferentes tradiciones de los jóvenes participantes de distintos países. - Motivar a los jóvenes gitanos y no gitanos a tomar plena conciencia de los problemas que padecen en sus comunidades de origen. A través del reconocimiento histórico, esperamos haber incentivado una mayor participación activa en el futuro, impulsándolos como modelos para otros jóvenes y como agentes multiplicadores del cambio. - Fomentar la participación y el trabajo en el ámbito de la juventud dentro de la comunidad gitana joven, particularmente en Alfafar-Sedaví y, por extensión, en Valencia, así como en todos los países y ciudades de origen de los socios del proyecto.