La Estrategia de la UE para la Juventud fue el marco europeo de cooperación en ese campo durante el período 2019-2027, basado en la Resolución del Consejo de 26 de noviembre de 2018. Dicha cooperación explotó al máximo el potencial de las políticas de juventud: impulsó la participación de los jóvenes en la vida democrática, apoyó el compromiso social y cívico, y trató de garantizar que todos los jóvenes contaran con los recursos necesarios para participar en la sociedad. La Estrategia de la UE para la Juventud se centró en tres ámbitos esenciales (involucrar, conectar y capacitar) y se caracterizó por una aplicación coordinada e intersectorial. Entre 2017 y 2018, el proceso de diálogo en el que participaron jóvenes de toda Europa permitió establecer once metas de la juventud europea. Las metas definieron ámbitos intersectoriales que afectaban a la vida de los jóvenes e indicaban los retos que existían. La Estrategia de la UE para la Juventud debía contribuir a hacer realidad esa visión de la juventud. Habíamos elegido este proyecto para involucrar, conectar y capacitar a los jóvenes para que empezaran a concienciarse y a tomar riendas de su vida. Era importante que conocieran otras culturas y juntos decidieran qué era lo que querían hacer y cómo conseguir sus objetivos. Debían tomar conciencia de que Europa era de todos y de que podían aprovechar las herramientas que ofrecía la Comisión Europea y el Programa Erasmus+ para plantear y conseguir sus metas. La sociedad estaba cambiando y con ella lo hacían todos los aspectos que la rodeaban. La Economía social en general, y el emprendimiento social en particular, eran dos pequeños testigos de estos cambios globales. El emprendimiento social se definía por el tipo de acción que se emprendía, mientras que la Economía social atendía tanto al tipo de acción como al tipo de organizaciones. Desde el siglo XIX eran cada vez más los tipos diferentes de entidades que se incorporaban dentro del panorama de la Economía social. Este crecimiento a lo largo del tiempo había ido incorporando las nuevas realidades sociales. Por esta razón veíamos necesario que los jóvenes europeos y de los países socios se concienciaran y cambiaran su visión sobre la empresa tradicional y se unieran a la corriente de la empresa social creando cooperativas, sociedades laborales, los centros especiales de empleo y empresas de inserción, etc. El emprendimiento social hacía referencia así tanto a un tipo de empresa en la que su objetivo principal era cumplir un objetivo social como al propio tipo de objetivo marcado. La lógica del emprendimiento social no encajaba ni en el paradigma de las empresas públicas del sector estatal ni en el de las empresas privadas tradicionales. Los emprendimientos sociales incluían tanto a organizaciones sin ánimo de lucro que utilizaban modelos de negocio para alcanzar su misión como a organizaciones con ánimo de lucro cuyo propósito principal era de carácter social. Los emprendimientos sociales se diferenciaban de los emprendimientos comerciales en que su objetivo social o medioambiental siempre se encontraba en el centro de sus operaciones. El principal trabajo armonizador para establecer un concepto de emprendimiento social común para todos los países se encontraba en las instituciones europeas. Partiendo de la definición que ofrecía la Comisión Europea (2011) en la Iniciativa en favor del emprendimiento social, se entendía como empresa social, aquella cuyo objetivo principal era el impacto social antes que la generación de beneficios para sus propietarios y accionistas. Para lograr el empoderamiento de los jóvenes, reducción del desempleo juvenil y aumento de autoempleo, desarrollamos varios objetivos apoyados por las asociaciones socias: Proporcionar a los participantes un conocimiento de los hechos en lo alto de la iniciativa empresarial social y darles la posibilidad de abordar estas cuestiones. Empoderar a los participantes con experiencia práctica a través de la organización de visitas de estudio en empresas sociales y ayudarles a desarrollar sus propios negocios y las ideas del proyecto. Ofrecer apoyo para el desarrollo de iniciativas e ideas y desarrollar la innovación, la creatividad y las habilidades básicas de desarrollo de negocios. Transferir los conocimientos de los participantes para la juventud local, organizando juegos, visitas y jornadas de puertas abiertas durante el programa de intercambio. Dar a los participantes una herramienta para multiplicar las competencias adquiridas durante el intercambio de jóvenes en sus comunidades locales a través de compartir sus experiencias en las ONG a través de la distribución de la Guía sobre la Empresa Social a las empresas locales. Promover los programas de juventud como una herramienta para la cooperación; Fortalecer las alianzas y redes a nivel local, nacional, regional y europeo a través de este intercambio. Los objetivos están en línea con Erasmus + y sus objetivos KA1.