Como jóvenes activas en el ámbito socio-educativo y de la movilidad internacional, vemos en el aprendizaje experiencial una potente herramienta de transformación social que nos permite, vencer miedos y explorar situaciones nuevas y desconocidas. Además queríamos prestar mucha atención a la inclusión dentro del propio grupo de jóvenes, adaptando las dinámicas a las capacidades diversas de todas. Nuestro objetivo era aprender a ser más inclusivas en nuestros propios grupos de jóvenes. Además de su potencial pedagógico y transformativo, el aprendizaje experiencial tiene un fuerte componente social e inclusivo. Con este intercambio hemos puesto el foco en la capacidad transformadora del aprendizaje experiencial. La intervención con mujeres a través de esta herramienta se proyecta como un proceso, empezando por el momento en el que toman conciencia de su situación personal y se plantea un cambio positivo, hasta las pautas de actuación que se plantean para lograr avances. Así el grupo se erige como un referente de apoyo para construcción, reconstrucción de vidas y referente para hacerlo entre iguales que han vivido situaciones similares, pero cada una desde su individualidad. Por lo tanto, queríamos fomentar que las actividades al aire libre sean no sólo PARA todas, sino también DE todas, ampliando su carácter inclusivo al fomentar la diversidad en el grupo. Distintos niveles de experiencia, capacidades, edad, procedencias tanto geográficas (país y continente de procedencia, medio urbano y rural...) como socioeconómicas, identidades... enriquecen y aumentan las posibilidades, a la vez que constituyen una representación más fiel de nuestra realidad multicultural, tanto dentro de Europa como en relación con países vecinos del norte de África y Asia Occidental. Recibiremos a un grupo de jóvenes de Túnez, Turquía, Alemania y España. El aprendizaje experiencial permite a las personas experimentar retos físicos, psíquicos y sociales a través de una serie de actividades cooperativas al aire libre estimulando el crecimiento personal y social. “Es aprender haciendo, compartiendo y comprendiendo.” Queríamos motivar a las participantes a través de estas actividades al aire libre, facilitando el proceso de reflexión y permitiendo que cada persona se exprese en un ambiente de confianza y respeto. Se transfieren las conclusiones particulares a situaciones y conflictos de la vida diaria. Los talleres de aprendizaje experiencial son vivencias únicas en grupo, que se basan en actividades al aire libre como juegos interactivos, actividades cooperativas en campos de cuerdas, rapel, o todo tipo de deporte de aventura transformado en una experiencia grupal con una reflexión profunda. Los objetivos de este proyecto son: - Aunar a jóvenes procedentes de diferentes realidades, fomentando la interculturalidad y el intercambio de experiencias. - Promover la inclusión, trabajando la diversidad desde distintas perspectivas (edad, experiencia, capacidades, dificultades socioeconómicas...) - Mostrar el poder interior de las jóvenes para lograr las metas que ellas mismas se propongan. - Reflexionar sobre la igualdad de género y la inclusión. - Compartir buenas prácticas de aprendizaje experiencial y educación no formal para la transformación social y personal, fomentando el trabajo en redes internacionales. - Generar, a través de las experiencias vividas en el intercambio, un efecto multiplicador que repercuta en las realidades locales de las participantes y en sus vidas. - Ampliar la oferta cultural y de ocio del medio rural y las posibilidades de las jóvenes del mismo.