“Handle with care” ofrecía herramientas de auto-regulación y re-energetización desde las técnicas somáticas, el mindfulness y las terapias creativas, tanto a nivel individual como colectivo, para profesionales del ámbito de la juventud, en un contexto post-pandémico. El proyecto estaba diseñado con base en las terapias creativas, centrándose en el equilibrio cuerpo-mente, para responder a necesidades de autocuidado, ofreciendo diferentes recursos provenientes del movimiento consciente, el embodiment, la meditación, la terapia narrativa, la escritura creativa, la gestalt y la ecología profunda. El objetivo principal era ofrecer herramientas para enfrentar situaciones de “burn-out”, desgaste o agotamiento laboral desde el trabajo de distanciamiento, desidentificación y contemplación de los pensamientos y emociones limitantes. Con este fin, los participantes pudieron adquirir un amplio conjunto de técnicas de corporalización, creación, expresión y meditación. Este aprendizaje se dio en un marco de trabajo personal y grupal, donde facilitamos un proceso experiencial y reflexivo, tanto a nivel individual como colectivo, en relación con los retos o adversidades que el trabajo juvenil enfrenta en un contexto post-pandémico. Los ejercicios experienciales permitieron a los participantes vivenciar el autocuidado, en un contexto seguro y limitado en el tiempo (ocho días) y el espacio (la naturaleza). Por otro lado, los espacios de reflexión permitieron integrar los aprendizajes y construir un marco de mayor autorregulación y autoconocimiento. En definitiva, los elementos con los que trabajamos en Handle with Care fueron: El movimiento consciente. La escritura creativa y la terapia narrativa. La meditación. El movimiento auténtico. La comunicación no violenta. La Danza Movimiento Terapia. La Gestalt creativa. Dinámica de grupo. La ecología profunda. Los participantes tuvieron, pues, la oportunidad de vivenciar dinámicas de grupo, actividades creativas y espacios de reflexión personal y grupal, así como aprender nuevas técnicas de contemplación y toma de conciencia. Además, se ofrecieron seminarios teóricos que pudieron dotar de contenido científico el programa, facilitando una comprensión cognitiva del proceso experiencial. De esta forma, pudimos responder a nuestro objetivo de fomentar las prácticas profesionales de auto-cuidado, fortaleciendo su resiliencia ante las adversidades que esta pandemia haya provocado y generando un impacto innovador en sus entornos de trabajo, desde el ámbito organizacional (empresas sociales y asociaciones) al comunitario (redes de trabajo, partnerships público-privados, población diana...). Así mismo, con esta movilidad de trabajadores esperábamos continuar fortaleciendo nuestra red de colaboradores a nivel europeo, desarrollando conjuntamente el marco de trabajo y formación que estamos construyendo durante los últimos años, en relación con el trabajo juvenil, el desarrollo comunitario y el diálogo intercultural. Partimos del hecho de que el riesgo social que tanto los jóvenes como los profesionales del ámbito de la juventud tienen en Europa es no disponer de las condiciones socioeconómicas, físicas y culturales para participar plenamente en la sociedad. En este sentido, consideramos que el marco de programas Erasmus + incide precisamente en este hecho y nos ofrece recursos para poder compartir nuestros conocimientos, tanto a nivel teórico como práctico, en relación a la participación juvenil y el desarrollo comunitario. Por otro lado, somos conscientes de que una participación juvenil plena no puede darse sin considerar el aspecto digital y el ecológico o, dicho de otro modo, el entorno virtual y el físico. En este sentido, hemos cumplido con nuestro compromiso como organización de que la ecología esté presente de forma transversal en nuestra actividad, actuando siempre con respeto hacia el medio ambiente e inculcando valores de la ecología profunda dentro de nuestras prácticas de educación no formal. Respecto al aspecto digital, tanto en la preparación del proyecto como en la diseminación de los resultados las herramientas digitales son prominentes. El encuentro y la comunicación virtual de los participantes fue imprescindible en la fase de preparación del intercambio y ha sido central en la construcción y desarrollo del partnership con nuestros socios colaboradores. Finalmente, cabe decir que, durante la movilidad de trabajadores, lo digital no dejó de estar presente, pues consideramos necesario involucrarse en el lenguaje juvenil y sus prácticas, participando de plataformas y redes sociales, compartiendo contenidos interactivos y generando red entre los participantes en el ámbito virtual. De esta forma, hemos conseguido tener un público virtual en el proyecto, que sigue virtualmente nuestra actividad, lo que da lugar a generar una red entre participantes, colaboradores y población diana.