El proyecto FoodE se ha centrado en convertir a los jóvenes en agentes del cambio sobre el desperdicio alimentario en el sector agrícola, a través de su formación y sensibilización, no solo en cuanto a al impacto medioambiental del desperdicio alimentario y como mitigarlo, sino a las posibilidades de emprendimiento que puede ofrecer este reto socio-ambiental. Así esta iniciativa FoodE aborda la pérdida de alimentos en Europa mediante la concienciación y la formación de los jóvenes (de 18 a 35 años) y organizaciones juveniles, animándolos a participar en el desarrollo/agricultura sostenible y a llevar a cabo iniciativas para eliminar la pérdida de alimentos y luchar contra el cambio climático. Además los resultados desarrollados por el proyecto FoodE apoyarán (futuros) jóvenes agricultores desarrollar ideas empresariales innovadoras directamente relacionadas con la perdida alimentaria, ofreciéndoles nuevas formas de entrar en el mercado laboral y mejorar su empleabilidad. Y por ultimo, el proyecto también apoya la colaboración entre diferentes actores (jovenes, agricultores y expertos) para fomentar el emprendimiento y las respuestas coordinadas antes el reto del desperdicio alimentario.
El proyecto FoodE surge de la necesidad de involucrar a los jóvenes en la lucha contra el desperdicio alimentario, y contribuir así a la mitigación del cambio climático. Los jovenes no solo viven en el presente, sino que son la generación que en breve deberá ponerse al frente de la gestión del “planeta”. Por eso es tan importante dotarles de las herramientas y conocimientos para que comiencen a trabajar en una sociedad más sostenible, respetuosa con el medioambiente y que genere actividades económicas con impacto social. Un aspecto que muchas veces olvidamos es el impacto que las actividades agrícolas tienen sobre el cambio climático. Y especialmente preocupante el desperdicio y la perdida alimentaria en el sector agrícola. Cada año, toneladas de productos frescos se desperdician antes de llegar al consumidor debido a requisitos estéticos, excedentes o métodos y procesos de recolección inapropiados. Prevenir y reducir el desperdicio alimentario es esencial para reducir el impactos ambientale, mejorar la seguridad alimentaria y proporcionar beneficios económicos a los diferentes actores de la cadena de suministro de alimentos. Y es entre los jóvenes donde más se percibe esta falta de conocimiento sobre un tema de tal relevancia.