El proyecto nació en base a nuestras propias experiencias vitales. Como ex-voluntarios del Cuerpo Europeo de Solidaridad, y tras haber participado en varios proyectos europeos, hemos experimentado diversas problemáticas que surgen una vez se termina el proyecto tales como desorientación, falta de motivación, shock cultural inverso, falta de proactividad e iniciativa, sensación de haber perdido el tiempo a nivel profesional…No es sencillo volver a tu comunidad y usar las habilidades y valores adquiridos para convertirte en un agente de cambio, especialmente cuando las personas a tu alrededor no te comprenden, o no tienen inquietudes similares a las tuyas. Muchos jóvenes experimentan estas problemáticas una vez vuelven a su comunidad y dejan de estar rodeados del ámbiente y de las personas que acompañaban su experiencia internacional. BreGal fue fundada como un deseo de continuar, expandir y hacer llegar el crecimiento que conllevan las experiencias internacionales a las jóvenes gallegas y europeas, pero también nació como una necesidad de mantener viva la llama encendida durante nuestras experiencias personales internacionales. Por tanto, con este proyecto queríamos contribuir a mantener esta llama viva en otros y otras, así como darle el valor que se merecen a las experiencias de voluntariado, tanto desde un punto de vista de crecimiento personal como profesional. El consorcio comprende el potencial de crecimiento personal y profesional de las experiencias de voluntariado, su impacto positivo en la sociedad y la necesidad de ponerlo en valor, tanto socialmente como individualmente. Con esta visión común, el proyecto Keep the Hype pretendía alcanzar los siguientes objetivos: 1) Contribuir al desarrollo personal. Realizar un proceso de reflexión y autoanálisis para identificar y poner en valor el crecimiento personal experimentado por los participantes durante su período como voluntarios y voluntarias. 2) Contribuir al desarrollo profesional. Identificar y poner en valor de competencias y habilidades adquiridas durante la experiencia del voluntariado para mejorar la empleabilidad y autoconocimiento profesional de los y las participantes. 3) Mejorar o adquirir nuevas competencias y habilidades clave como el trabajo en equipo, la capacidad de iniciativa, las competencias digitales o las habilidades comunicativas 4) Crear tejidos de cooperación entre voluntarios y ex voluntarios, así como entidades relacionadas con el mundo del voluntariado. Ofrecer una atmósfera creativa desde la cual surjan vías de colaboración entre los participantes y nuevas ideas de proyectos de solidaridad. 5) Crear herramientas de apoyo a ex voluntarios. Como mínimo, se pretendía generar un toolkit centrado en el desarrollo profesional, un toolkit de participación activa en la ciudadanía y material útil para promocionar el voluntariado y sus beneficios. Además, se ofrecería espacio a los participantes para desarrollar sus propias iniciativas e ideas con el apoyo de las organizaciones socias. (Este último punto, como veremos, se mostró especialmente relevante en el grupo del intercambio) 6) Fomentar la participación activa en la sociedad de los y las participantes. 7) Promover el voluntariado y los valores democráticos europeos, así como del respeto por el medio ambiente . Poner en valor el impacto social del voluntariado y mejorar la percepción del mismo por parte de la sociedad Los problemas y necesidades que abordó este proyecto fueron: -Falta de reconocimiento y puesta en valor del desarrollo profesional y personal que conlleva el voluntariado -Necesidade de promover el voluntariado y la participación activa de la ciudadanía -Dar continuidad e impulso renovado a ex-voluntarios