Un análisis publicado en Global Change Biology por un grupo de investigadores junto con la Fundación Biodiversidad y el Ministerio de Cambio Ecológico, mostró que de 112 estudios sobre los efectos de la contaminación en la fauna marina, mostró la presencia de plásticos y sus constituyentes en todas las especies investigadas. Además de ser una trampa mortal, como en el caso de los aparejos de pesca abandonados conocidos como "redes fantasma" y otro tipo de pequeños desechos. Estos plásticos son ingeridos por parte de la vida marina, entrando en su alimentación a través de la ingestión de otros organismos marinos así como de forma directa. Los plásticos envenenan la vida marina y, en última instancia, a todos. Parte de todas las lavadoras que se ponen en marcha, toda la basura que se tira o todos los gramos que no se reciclan ni se filtran en la planta de procesamiento terminan en el mar, produciendo entre 4,8 millones y 12,7 millones de toneladas, según varios estudios. Esta contaminación, que se multiplicó por diez en los últimos 40 años, afectó al 86% de las tortugas, al 44% de las aves y al 43% de los mamíferos marinos, siendo estos números alarmantes y un problema mundial. La asociación Atarontjats es una asociación que reside en la costa del Mediterráneo, Valencia, una ciudad que acumula cada vez más residuos en su costa, debido al indebido vertimiento en las aguas de estos y lo que conlleva una gran contaminación. Nuestro enfoque ha sido en el trabajo contra el cambio cambio climático y protección del medioambiente de forma apasionada, creando un grupo consciente de los problemas que existen en dicho ámbito y generando soluciones e ideas a nivel local así como internacional, junto a las asociaciones de este proyecto que realizan labores similares en sus respectivos países: Francia, Lituania, Grecia, Rep.Checa, Portugal y Rumanía. El proyecto The Plastic Tide nace de la necesidad de los jóvenes por contribuir activamente a favor del medioambiente, en defensa de los ecosistemas marinos, a través de acciones innovadoras, aceptando la responsabilidad como organización al servicio de la sociedad de responder a las situaciones críticas, aprendiendo de otras organizaciones que trabajan con la juventud y el medio ambiente, convirtiendo el proyecto en una gran oportunidad para intercambiar tanto conocimientos y herramientas como experiencias entre los implicados. Esta problemática no es cosa de broma, tiene que ser tratada con gran atención de forma inmediata, pues siendo una de las prioridades de la UE dentro del Pacto Ecológico Europeo para la neutralización de la huella de carbono hasta 2050 y siendo una prioridad la integración de prácticas más sostenibles. Gracias a los esfuerzos de la Unión Europea sobre medio ambiente y la acción por el clima con el Pacto Verde como estrategia de crecimiento, se ha generado un clima propicio para que a través del apoyo del programa Erasmus+ a las organizaciones se consigan los cambios necesarios para que la transición hacia la neutralidad climática de aquí a 2050 tenga éxito. Así, para evitar que el Mediterráneo no llegue a los mismos niveles de contaminación que el Báltico, y para reducir los números en ambos, nació el proyecto The Plastic Tide con el objetivo: diseminar y concienciar a los jóvenes del problema que generaron los residuos plásticos en los ecosistemas acuáticos; compresión de los daños que los residuos (plásticos y microplásticos) causaron al ecosistema y la biodiversidad y de qué forma esto nos afecta a las personas; explorar herramientas para combatir la situación actual de crisis ambiental en los ecosistemas acuáticos; motivar a los jóvenes para alcanzar cambios positivos en favor de mejorar el medio ambiente. De esta manera, tratamos de desarrollar capacidades en varias áreas clave para la sostenibilidad ambiental, contribuyendo así a los SDG (agenda global adoptada durante la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible que consta de 17 objetivos a alcanzar para 2030 y desarrollar una perspectiva para una mejor sostenibilidad ambiental mediante este plan, siendo los ODS 13, 14 y 15 los centrados en materia medioambiental, vida submarina y ecosistemas terrestres) mediante dinámicas de diseminación y prácticas sostenibles en las sesiones, ya que todo el proyecto estuvo centrado en abordar los objetivos del Programa Erasmus+, como la interculturalidad, el empoderamiento juvenil, la inclusión y diversidad, la participación activa de los jóvenes y el combate contra el cambio climático.