La idea de este proyecto surge de la necesidad que sentimos, como jóvenes que vivimos en zonas rurales, de enfrentar los problemas de tolerancia que estamos viendo en el mundo actualmente. Esto es, nos preocupa cómo están aumentando los discursos de odio en todo el mundo, tanto contra el colectivo LGTBIQ+ como contra las mujeres e incluso los colectivos de personas con diversidad funcional. Además del aumento de este tipo de discursos, hemos visto que están viniendo respaldados o provocados, en toda Europa y en todo el mundo, por el ascenso de grupos políticos con ideas en contra de la diversidad (homófobas, machistas, etc.). Esto lo vemos en nuestro país concretamente en propuestas como la eliminación del matrimonio entre personas del mismo sexo, la introducción del pin parental que permitirá a los padres y madres sacar a sus hijos e hijas de las actividades que ellos/as consideren perjudiciales o inadecuadas (como la educación en diversidad afectivo sexual o en igualdad de género), o incluso la eliminación de reivindicaciones como el Orgullo LGTBIQ+ o las manifestaciones feministas del 8 de marzo o el 25 de noviembre. También hemos visto como en países como Hungría o Polonia han ascendido al poder estos grupos políticos que están eliminando derechos para las personas LGTBIQ+. Por ejemplo, en Hungría el parlamento ha prohibido por ley la difusión de cualquier contenido LGTBIQ+ allí donde pueda haber menores, lo cual se podría aplicar no sólo a espacios como escuelas o institutos, sino también a cines, teatros o incluso la propia calle. Otro ejemplo de lgtbifobia institucional lo encontramos en Polonia, donde más de un centenar de localidades han firmado una declaración contra la “ideología LGTB” y exponiéndose como localidades “libres de esta ideología”, apoyadas por el gobierno ultraconservador y gran parte de la Iglesia católica. Así mismo, sabemos que el mundo del deporte es un mundo en el que parece que no existen las personas LGTBIQ+, ya que debido a la lgtbifobia que hay en el mismo no encuentran la forma de hacerse visibles y vivir públicamente la vida que quieren vivir; por lo que nos parecía también interesante utilizar el deporte como herramienta de forma que pudiéramos incidir no sólo de forma general sino particularmente en las personas relacionadas con él, convirtiéndolo poco a poco en un mundo un poco más abierto y diverso. Por otro lado, como personas que trabajamos en un Grupo de Desarrollo Rural, conocemos en profundidad las zonas rurales y sabemos que, en la mayoría de las ocasiones, la problemática de los discursos de odio contra las personas LGTBIQ+ es más profunda en estas zonas, por el menor acceso a la información y a conocer a otras personas que nos aporten otros puntos de vista, así como por el hecho de que en estas zonas suelen quedarse personas más mayores con una educación menos actualizada e ideas más antiguas (porque los jóvenes tenemos que irnos de nuestras zonas rurales debido a la escasez de formación y trabajo). Por tanto, creíamos interesante realizar este proyecto en una zona rural como la nuestra, así como recibir participantes de zonas rurales que pudieran tener un impacto en ellas tras participar en este proyecto. De esta manera, como confiamos en el poder de la educación para combatir todo este tipo de ideas y lograr un mundo mejor para todas las personas, decidimos crear este proyecto a través del cual pretendíamos sensibilizar y concienciar a jóvenes de toda Europa de modo que ellos y ellas pudieran incidir en las poblaciones en las que viven. Y creemos que el deporte era una herramienta interesante porque se ha demostrado como una gran manera de transmisión de valores y transformación social, y por el impacto que tiene en la mayoría de la sociedad (en los informativos y periódicos podemos ver cómo una gran cantidad de noticias están relacionadas con el deporte y es un tema que siempre surge en conversaciones con amigos/as y familiares). Adicionalmente, creemos que fomentar el trabajo a través del deporte ayudará a una sociedad cada vez más sedentaria y centrada en el uso de las nuevas tecnologías. Es necesario que niños y niñas y adolescentes conozcan los beneficios de la práctica del deporte y el contacto con la naturaleza, que cada vez es menor. Por tanto, los objetivos de nuestro proyecto han sido los siguientes: - Conocer el deporte como una herramienta de transformación social. - Descubrir la situación del colectivo LGTBIQ+ en nuestra sociedad y en el deporte. - Aprender metodologías para usar el deporte con el objetivo de compartir y transmitir valores. - Crear actividades para trabajar la inclusión y la diversidad con niños y niñas y jóvenes, que después se podrán aplicar a todo tipo de diversidad. - Eliminar estereotipos de nuestro imaginario y ayudar a la gente joven con la que trabajamos a eliminarlos también. - Usar el deporte como herramienta para trabajar con niños/as y jóvenes en el futuro.