Los objetivos del proyecto están conectados con la sostenibilidad, buscando promover un comportamiento social sostenible e ideando estrategias para reducir el consumo de materiales y fomentando su reutilización, al mismo tiempo que se crea una conciencia individual y europea que permita formar personas críticas, analíticas e ingeniosas en cuanto a soluciones. Saliendo de la zona de confort, se ha buscado no solo plantear preguntas y reflexiones sobre las prácticas medioambientales actuales, sino generar un debate sobre qué se está haciendo bien y qué se está haciendo mal, bajo una perspectiva europea y por países, aportando medidas positivas/negativas que se pueden observar en cada una de las nacionalidades que han formado parte del proyecto. Con este contexto teórico, el outcome práctico buscado pasa por desarrollar el pensamiento crítico, el análisis de soluciones y la búsqueda de nuevos mecanismos. Bajo un prisma creativo, las actividades realizadas han servido para canalizar toda esa búsqueda de nuevas soluciones y reflexiones sobre los objetos que consideramos “basura” en nuestro entorno, apostando por una segunda vida útil y con el concepto de la reutilización y el aprovechamiento de recursos como hilos conductores del Youth Exchange.