Este proyecto surgió de la necesidad y conveniencia de trabajar de manera transversal en nuestras vidas las necesidades emocionales y afectivas. Nuestros jóvenes participantes se dieron cuenta, tras más de dos años inmersos en una situación de pandemia mundial inaudita, de que hay reacciones y situaciones de conflicto emocional para las que nos faltan herramientas. Proponían lanzar un proyecto que fuera capaz de, desde el contexto europeo e internacional, trabajar las emociones, para ser capaz de reconocerlas en uno mismo, así como saber identificarlas y relacionarnos desde la empatía con el otro. Llevar una vida equilibrada y ser capaz de controlar y canalizar todo ese río emocional que a veces nos interpele, se ha convertido en 'una competencia clave' más, nos pese o no nuestros jóvenes estaban experimentando y sentando las bases de su seguridad emocional bajo el telón de fondo de una situación tan insólita que nadie negará que por mucha experiencia y herramientas que tengamos los adultos y profesionales, no nos tocó ni a su edad ni en tal magnitud. Podemos decir que esta necesidad es algo que tuvimos en común y por trabajar todos los vecinos de la comunidad europea que formamos. Es por ello que el principal objetivo y prioridad de este proyecto fue que los jóvenes pudieran aprender a reconocer y gestionar sus emociones en su día a día, así como poder llevar una vida más equilibrada y consciente. Y, de una forma más concreta, los objetivos que nos propusimos con la puesta en marcha de este proyecto fueron: 1. Reflexionar sobre nuestro aprendizaje a lo largo de nuestra vida y cómo nuestras experiencias nos han marcado y hecho adquirir ciertas competencias 2. Crear una red de contactos a nivel europeo para facilitar y motivar las relaciones interpersonales entre participantes 3. Saber identificar y gestionar nuestras emociones 4. Conocer técnicas y herramientas para aquietar nuestra mente y poder vivir más el presente y crear rutinas de hábitos saludables en nuestro día a día 5. Acercar a los jóvenes al arte urbano y la danza como expresión artística y cultural como forma de expresar emociones 6. Fomentar el autoconocimiento como desarrollo personal y mejora de nuestras habilidades personales y sociales 7. Ser conscientes de nuestros miedos para poder afrontar desafíos y metas 8. Compartir experiencias e iniciativas participativas y/o de cambio social 9. Crear una conexión entre cuerpo y mente en consonancia con la naturaleza 10. Establecer un plan de acción para poder conseguir una vida más equilibrada y consciente en nuestro día a día