Cuando se presenta este proyecto, en Arousa Moza, observamos cómo nuestro trabajo de años estuvo en riesgo debido a la falta de diálogo con las instituciones, especialmente con nuestro ayuntamiento. Después de mucho esfuerzo, Arousa Moza había conseguido convertir un espacio municipal en el centro juvenil que necesitaba nuestra ciudad, Vilagarcía de Arousa. Sin embargo, todo se fue por la borda tras la notificación del ayuntamiento de que nos desalojaba debido a la necesidad de ampliar la biblioteca municipal, sin ofrecernos una alternativa, lo que nos hizo perder todo lo conseguido y tener que empezar prácticamente de cero. Entendimos la necesidad de la ampliación de la biblioteca, pero no comprendimos que nuestro propio ayuntamiento dejara en la calle a la única asociación juvenil de nuestra ciudad. Esta situación provocó un enfrentamiento que se reflejó en los diferentes medios, tanto locales como regionales, cuando era algo que se podría haber encauzado de mejor manera si el ayuntamiento de Vilagarcía de Arousa hubiera gestionado el proceso de otra forma, especialmente dialogando y decidiendo conjuntamente con los usuarios del centro juvenil y nuestra asociación los diferentes pasos a seguir para así llegar a conclusiones y soluciones comunes. Durante el proyecto Feeling European, que tuvo lugar en Rumanía, organizado por la asociación ADA, representantes de nuestra asociación comentaron esta problemática con los representantes de otras organizaciones y vimos que la relación entre organizaciones juveniles y autoridades era muy diferente dependiendo del país y la ciudad. La asociación rumana estaba en constante comunicación con las instituciones, como el ayuntamiento de Bacau o incluso el Ministerio de Educación de Rumanía, y había logrado contar con unas instalaciones municipales en las que establecer su oficina y desarrollar el grueso de sus actividad juvenil. Es por ello que detectamos la necesidad de llevar a cabo este proyecto para poner en práctica las estrategias y buenas prácticas que habían ido desarrollando con el paso de los años para así tener una relación de cooperación y sinergia con las instituciones, lo que repercutiría positivamente en la sociedad y, en especial, en la juventud. Además de este objetivo principal de poner en práctica estrategias y herramientas de cooperación con las instituciones, el proyecto buscaba los siguientes objetivos: - Promover entre las diferentes asociaciones la necesidad de sinergia y lucha común para lograr ser escuchadas y que la juventud dejara de estar en un segundo plano en la toma de decisiones de los gobiernos. - Aumentar la participación juvenil en las comunidades locales y la necesidad de creación de organizaciones juveniles con las que dinamizar a la juventud local y presionar a la clase política sobre la necesidad de espacios gestionados por los jóvenes en los que organizar actividades y eventos basados en un ocio saludable. - Crear una red europea de cooperación entre las asociaciones juveniles con objetivos comunes. - Realizar consultas con jóvenes de toda Galicia y una reunión final con representantes de las instituciones. - Difundir el programa Erasmus+ y otras oportunidades europeas para jóvenes. - Compartir ideas y buenas prácticas que pudieran ser utilizadas para acercar a la juventud a la toma de decisiones. - Aumentar la capacidad de trabajo en grupo. Detectamos que las necesidades eran comunes a diferentes poblaciones y que este proyecto aportaría notables beneficios tanto a nuestras organizaciones como a nuestras comunidades locales, teniendo un alto impacto a largo plazo en la sociedad.