Quisimos realizar un intercambio juvenil en el que las personas participantes pudieran por un lado, concienciarse de los objetos que se pueden llegar a construir utilizando materiales de deshecho, que entendieran que los residuos sólidos urbanos pueden llegar a ser una materia primera para fabricar nuevos objetos, y que no sólo pueden obtener un valor añadido, sino que además se pueden transformar en productos con un potencial de venta muy grande. Y por otro lado, ver que pueden desarrollar sus propias ideas y proyectos con los programas Erasmus+ a través de intercambios juveniles, o con el Cuerpo Europeo de Solidaridad a través de los proyectos solidarios. Inicialmente se puso el énfasis en hacer entender a las personas participantes, que el upcycling es una técnica de reciclaje creativo que puede tener un potencial enorme, pero que usado de manera errónea, puede llevarnos a crear productos peores que el residuo inicial. De ahi que se trabajó mucho en la parte más "teórica" a través de actividades de educación no formal como debates abiertos, teatro y otras similares, en las que las participantes llegaban a la conclusión de que para crear productos mebioambientalmente y económicamente sostenibles, no valía con transformar una botella de plástico en un muñeco pintándolo y poniéndole bigotes, ya que eso no sería upcycling, sino downcycling, ya que transformamos un producto potencialmente reciclable, en un residuo no reciclable. Esta era una de las partes más importantes que queríamos que se concluyera, para evitar este tipo de transformaciones cuando llegaramos a la parte más práctica del intercambio. Por otro lado, teníamos la intención de enseñar de una forma más práctica a utilizar herramientas que no siempre están a su alcance como sierras de corte, taladros, lijadoras o atornilladoras eléctricas, y esta acabó siendo una de las partes en las que las participantes disfrutaron y agradecieron más. Los objetivos del proyecto fueron: 1. Empoderar a las personas participantes dándoles las competencias y conocimiento necesarias para desarrollar sus propias ideas e iniciativas. 2. Potenciar la participación juvenil y el espíritu emprendedor de las personas participantes proporcionándoles las herramientas, conocimientos y competencias necesarias para redactar, solicitar y facilitar intercambios juveniles y proyectos solidarios del CES. 3. Fomentar y facilitar la movilidad y creación de iniciativas a nivel nacional e internacional de las personas participantes dando a conocer programas Europeos como Erasmus+, CES y Erasmus para Jóvenes Emprendedores. 4. Concienciar a las personas participantes sobre la sostenibilidad medioambiental, consumo responsable, participación y ciudadanía activa, y hábitos saludables convirtiéndolas en agentes multiplicadores de cambio. 5. Promover valores de tolerancia, inclusión, interculturalidad y sostenibilidad entre las personas de diferentes países, ideologías y culturas.