Con el proyecto “UN MÓVIL DE CINE” quisimos abordar uno de los retos más urgentes entre la juventud actual: el uso excesivo del teléfono móvil y su impacto en la vida cotidiana. Lejos de promover su rechazo, optamos por transformar esta herramienta tan presente en nuestras vidas en un medio para la creatividad, el aprendizaje y la expresión artística. Nuestra intención fue empoderar a los y las jóvenes para que desarrollaran competencias digitales y creativas, utilizando sus propios dispositivos de una manera más consciente, útil y constructiva. Nos propusimos varios objetivos claros: fomentar habilidades tecnológicas a través del uso del móvil como herramienta cinematográfica, estimular la creatividad y el trabajo en equipo mediante la creación de cortometrajes, y reforzar la expresión personal y colectiva. También quisimos promover la participación activa de los jóvenes en actividades culturales, fortalecer su identidad cultural y favorecer el intercambio intercultural entre participantes de España, Italia y Macedonia. Además, vimos la necesidad de ofrecer alternativas al consumo pasivo de contenido digital, proponiendo formas de ocio más creativas que fomentaran el pensamiento crítico y el desarrollo personal. A través de una metodología basada en el aprendizaje no formal y experiencial, diseñamos una intervención educativa que busca no solo formar, sino también transformar. En definitiva, quisimos convertir al teléfono móvil, tan a menudo visto como una fuente de distracción, en una poderosa herramienta de expresión, comunicación y cambio.